
Hoy solo voy a dedicar el post a la parte que mas me impresiona del castro de Elviña, la fuente-aljibe.
Servia para almacenar al agua pero a su vez de su fondo fluye el agua de un manantial.
es genial.



En el Castro se pueden apreciar las fortificaciones que lo rodean en su parte más débil y accesible; así antes de llegar a la muralla principal, nos encontramos en el itsmo con las dos primeras murallas paralelas que servirían de primer grupo de defensas ante posibles ataques enemigos.Con respecto al hecho de la falta de puertas y ventanas en las construcciones castreñas todavía hoy suscita debate entre la comunidad arqueológica, no obstante, la teoría con más fuerza y más sostenida es aquella en la que se postula que la puerta de entrada estaría ubicada en la techumbre de la vivienda, la cual viene reforzada por la poca altura de las paredes exteriores, mientras que la iluminación interior vendría proporcionada por un hueco en la parte más alta que también haría las funciones de chimenea permitiendo la salida del humo producido fuego que estaba siempre encendido dentro de las viviendas.
El Castro de Baroña, es el más típico ejemplo de castro de tipo marítimo, ya que no solo se encuadra dentro de esta clasificación por su ubicación, ya que también lo hace por el medio de vida de sus habitantes. Pero de su economía hablamos en el apartado que tiene destinado.
Pero la majestuosidad del Casto de Baroña, no reside en sus muros, puerta de entrada (en un óptimo estado de conservación), o sus contrucciones; la belleza del Castro reside en el lugar que elegido por nuestros antepasados para levantar su civilización y sus urbes. La península rocosa perfectamente defendible por todos sus flancos, en los cuales el mar jugaba una parte importante, y su fortificación en el único acceso posible (teniendo en cuenta los medios materiales de la época), así como los acantilados que lo circundan, lo convierten en un bastión de resistencia, preparado para sufrir guerras, asedios, y los ataques de los ejercitos mejor armados. Sin embargo, las últimas excavaciones, abren la posibilidad que de poco sirvieron ante la llegada de las tropas romanas.